Casos de Estudio 003:
Estudio de factibilidad de la
Operación "Seelöwe"
Conclusiones generales I: ¿Porqué "Seelöwe"
no era una alternativa viable en 1940?
Nota: Durante el desarrollo
del Caso de Estudio se han ido exponiendo las dificultades con las
que se enfrentaban los alemanes para montar una invasión a las islas
británicas. Aparte de las ya mencionadas y analizadas, citaremos las
siguientes, las cuales son apreciaciones personales del autor
de este artículo. Dejamos abierto a través del FORO de nuestro sitio,
un canal para quienes deseen hacer llegar sus puntos de vista al respecto. |
MOTIVOS POLITICOS Y ESTRATEGICOS:
El Alto Mando alemán nunca planificó ni esperó una guerra contra Inglaterra,
y mucho menos una invasión a la misma. Consideraba posible alcanzar la
paz con ella y quedar con las manos libres para atacar en el este. Estimaba
además que la derrota total del Imperio Británico solamente favorecería
a Estados Unidos y Japón, y además los alemanes no tenían intenciones
con respecto a las colonias que hasta la Primera Guerra Mundial fueron
alemanas.
Hitler sabía que si dedicaba todo
su esfuerzo a vencer a Inglaterra, estaría demorando su ataque a Rusia,
que en definitiva era su principal y más poderoso enemigo. (De todas formas,
los ingleses en 1940 y 1941 no estarían en condiciones de realizar ataques
de importancia contra Alemania, razón por la cual creía posible dedicarse
a una campaña relámpago contra Rusia y vencerla antes de que Inglaterra
se fortaleciera demasiado)
Tampoco contaban los alemanes con
que Estados Unidos entraran en la guerra a corto plazo, como consecuencia
del inicio de la ofensiva japonesa en el Pacífico.
La falta de previsión de la estrategia
alemana quedó demostrada cuando el rápido derrumbe de Francia se produjo:
no había planes en el occidente más allá de este punto.
La Operación “Seelöwe” (desembarcar
9 divisiones) fue improvisada en unos tres meses, mientras que los aliados,
para llevar adelante la invasión del continente Europeo en 1944 (desembarcar
5 divisiones) tuvieron 2 años de preparativos, desarrollaron armas y embarcaciones
específicas, pudieron entrenar adecuadamente a sus tropas, y además realizaron
otras invasiones reales (Sicilia) antes de la gran prueba.
En los meses cruciales de mayo
a septiembre, Hitler cambiaba constantemente de parecer con respecto a
la invasión, de acuerdo a su percepción acerca de si los ingleses capitularían
o no, y también de si su fuerza aérea sería capaz de darle la victoria
por si misma.
La falta de previsión alemana en
los Altos Mandos impidió asimismo la creación de algún organismo conjunto,
con participación de las diversas ramas de las fuerzas armadas, que estudiara
y resolviera los problemas inherentes a una invasión.
PRACTICOS:
Por los motivos antes mencionados,
el rearme alemán fue diseñado pensando en una guerra continental, dejando
en segundo plano las posibles acciones del ejército en ultramar. Nunca
se creó una fuerza anfibia de asalto y por idénticas razones no se disponía
de aviación estratégica.
No estaban dadas ningunas de las siguientes condiciones necesarias
para una invasión por mar:
o Capacidad para transportar
una fuerza de invasión suficientemente grande a las playas de desembarco
o Capacidad para mantener los
suministros y enviar refuerzos para esa fuerza una vez desembarcada
o Superioridad aérea sobre la
zona de operaciones
o Capacidad para poder proteger
la fuerza de invasión y sus suministros contra la flota enemiga
De esta forma, a pesar de que el
Ejército alemán era el mejor y más poderoso de Europa en ese momento,
no podía librar el obstáculo que representaba el Canal de la Mancha. Más
importante aún, la mejor arma del Ejército Alemán, las Divisiones Panzer,
sería la que encontraría mayores dificultades para ser transportada y
abastecida hacia el lado británico.
Podemos mencionar en este punto,
que si bien el fracaso alemán en lograr la supremacía aérea es el factor
que se suele mencionar como el impedimento de una invasión, tampoco es
seguro que en caso de haberse logrado esa supremacía “Seelöwe” fuera viable,
y menos aún exitosa.
Otro punto que desbarataba en parte
las intenciones del Ejército Alemán, es que el factor sorpresa difícilmente
se hubiera conseguido en una zona tan estrecha y vigilada como el Canal.
La captura desde los primeros momentos
de la invasión de un puerto en buenas condiciones (Dover) era poco probable,
aunque no imposible. Aún en el caso de ser capturado debemos tener en
cuenta que sería el centro evidente de los ataques de los aviones que
la RAF tuviera todavía disponibles.
El factor climatológico y las adversas
condiciones para la navegación del Canal de la Mancha ofrecían problemas
adicionales a cualquier movimiento de invasión.
Gabriel Mansilla
gabman@adinet.com.uy
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